Mtra. Araminda Turrent Rodríguez
Centro de Educación a Distancia ULSA

El asesor figura determinante en la buena labor educativa en la Educación a Distancia, tiene varias funciones que van desde la formación, información hasta la mediatización entre el alumno y el conocimiento.

Esquematizada dicha labor se puede explicar:

El maestro pone en contacto al alumno con el conocimiento y con el medio que le permitirá alcanzar el objetivo deseado.

Esto lo realiza mediante diversas funciones, entre estas es importante la función formativa.

En ella el maestro apoya el área afectiva, no tanto de formación teniendo en cuenta que las personas que incursionan en esta modalidad generalmente son adultos, sin embargo la distancia lleva muchas veces a la soledad, ya que el contacto personal con su asesor y con sus compañeros de grupo queda reducido al mínimo.

Sin embargo al contrario de lo que pudiera pensarse, la afectividad que se desarrolle durante el proceso de aprendizaje logrará que el estudiante permanezca y no se desanime fácilmente.

Es altamente estimulante que el estudiante comparta con su asesor y sus compañeros no sólo en el correo electrónico, sino en los chats, en las videoconferencias y audioconferencias, lo cual le permitirá considerarse parte de un grupo con identidad propia.

Esta función formadora puede abarcar aspectos de índole diversa, por ejemplo reflexiones, juicios, valoraciones que permitan aportar conceptos posturas, visiones sobre los temas de cada materia.

Un planteamiento importante es el que presenta la Dra.Yolanda Gayol en su recopilación de lecturas para el curso" Elaboración de proyectos de Educación a Distancia impartido en ANUIES México D. F. 1996. En el cual presenta un resumen de las funciones orientadoras que puede tener un asesor, resumen tomado de ( García Aretio, 1985) en el cual se propone:

  • Integralidad. Orientación dirigida a todas las dimensiones de la persona: biológica, psíquica, social y académica.
  • Universalidad. Orientación dirigida a todos los individuos tutorizados sean estos más o menos inteligentes, dado que no existe alumno que no esté problematizado, que no tienda a alcanzar nuevas y más altas costas de eficiencia al enfrentarse a problemas nuevos.
  • Continuidad. Orientación realizada a lo largo de todo el proceso de enseñanza aprendizaje. No debe tratarse de meras intervenciones esporádicas y no planificadas.
  • Oportunidad. Orientación que, al margen de la continuidad, deberá atender de manera especial a los momentos críticos del proceso: inicio de los estudios, previsibles fases más complejas, preparación para la evaluación final.
  • Participación. En el caso de tratarse de alumnos matriculados en más de una materia o curso de la misma institución, deberá cuidarse de la coordinación y participación en el proceso de todos los tutores implicados.

Esta función formadora debe tomar en cuenta actitudes que logren hacer sentir al estudiante que no está solo y que el asesor siempre le acompañará en su tránsito por el conocimiento.

Estas actitudes pueden ser:

Proporcionarle información suficiente desde el principio para incursionar en un modelo como el que nos ocupa, de tal forma que pueda desarrollarse aprovechando todas las posibilidades, haciendo que se familiarice con los elementos que debe conocer para incursionar en modelos de educación a Distancia como serían el uso de la computadora, del correo electrónico, del fax, del teléfono, del aprovechamiento de una telesesión o una audioconferencia y videoconferencia, de la lectura creativa que le permita realizar investigaciones de calidad.

Es necesario guiarlo para que sepa cuáles son sus metas y qué persigue al incursionar en un modelo como este.

Es preciso que el asesor acompañe al estudiante en todo el proceso, pero con una disposición que permita estar cuando él así lo requiera , respetando por supuesto los tiempos de asesoría, sin embargo con esa diligencia que provoca la seguridad que evita el desgano y la deserción ante los múltiples problemas que sin duda se presentarán.

Este acompañamiento se logrará mediante la personalización de cada estudiante, haciéndolo sentir que es respetado como un ser individual con características irrepetibles y que así es considerado por el asesor y por los demás miembros del grupo.

Ante la soledad que provocan programas como estos es necesario buscar estrategias que la eviten, promover trabajos grupales, o bien que promuevan la interacción con miembros de su familia, su comunidad etc. haciendo con esto sociable a la persona y evitando la soledad.

En este proceso es necesario e inevitable que el asesor se preocupe por los problemas que pudieran tener sus alumnos, ya que de su estado de ánimo depende en gran parte su permanencia en el programa y aunque esta participación sea con las debidas reservas, lo importante no es resolverle sus problemas, sino hacerlo sentir bien en el programa lo cual apoyará indirectamente en su estado de ánimo y por ende en la solución de sus problemas.

Otra de las funciones que el asesor realiza es la función informativa y la de carácter académico.

En la cual el proceso de enseñanza aprendizaje debe darse, y los contenidos programáticos se adquieren utilizando metodologías idóneas como sería el constructivismo, sin embargo es indudable que otros paradigmas psicopedagógicos intervienen en mayor o menor medida como sería el cognitivismo y aún el conductismo.

La información que los alumnos deben recibir debe ser clara y concreta, sin embargo con la existencia de medios como internet, es innegable que la función del maestro es mediatizadora, ya que deberá poner en contacto al alumno con los sitios adecuados para que no pierda tiempo y gaste energía en búsquedas largas e infructuosas.

Para incursionar en el mundo de la Educación a Distancia como se afirmó anteriormente es necesario tener una preparación previa, establecer una metodología que permita la incursión exitosa del alumno en el modelo, prevenir las dificultades que pudieran presentarse, reforzar el estudio y facilitarlo con guías del estudiante, antologías básicas y complementarias que no necesariamente están impresas, pueden estar en línea, sin embargo es necesario que el asesor además de proponer contenidos actualizados, significativos, los relacione con la realidad de los estudiantes, con su entorno para que puedan ser socializados, relacione objetivos, contenidos y evaluaciones de manera coherente y apropiada para que no existan rompimientos que confundirían al estudiante.

Habiendo tantos medios como los CD, las telecomunicaciones, las comunicaciones satelitales entre otras, es evidente que el maestro juega un rol distinto del que realiza en la educación tradicional y aún que en la presencial, ya que es tan extensa la información que nuestros alumnos pueden obtener que es más útil para ellos enseñarlos a navegar en internet sin perder tiempo, a realizar lecturas creativas, a buscar información en los sitios ya sea electrónicos o bien bibliotecas, mediatecas, o cualquier otro medio que permitirá asegurar el contenido, el verdadero problema es asegurar el conocimiento, y esto se logrará únicamente cuidando que las funciones del tutor se cumplan en todas sus dimensiones.

Otra de las funciones del asesor que han tomado una importancia muy relevante es la mediatización.

Esto tiene que ver con el rol que hoy en día juega no sólo el tutor, sino también el maestro de una educación presencial, ya que la información es tan extensa que es necesario que ponga en contacto al alumno con la información y el conocimiento.

Esta función que parece sencilla en estos momentos es vital, ya que es tan extensa la información que el alumno puede encontrar en medios como internet, en los CD, en los vídeos, las videoconferencias, las audioconferencias, las bibliotecas que el alumno necesita tener una orientación para no perder largas horas buscando información y tal vez navegando sin rumbo encontrando toda clase de información verídica o no, pertinente o no, incluso dañina.

Por lo que entonces el maestro debe en su labor mediatizadora orientarlo ya sea en los sitios que pueden tener la información, en los lugares donde buscarla, como mediateca, biblioteca, etcétera.

Este proceso de búsqueda orientada permitirá que el alumno no pierda tiempo, encuentre la información necesaria, mediante la guía del asesor la procese y la adquiera y así se logre el objetivo primordial del aprendizaje.

Dentro de esta función cabe mencionar la de guía de criterios, la de creación de juicios críticos, la de tomar decisiones y seleccionar opciones que permitan mayor crecimiento en todos sentidos.

Y por supuesto la de mediatizar interviniendo en la formación, en el desarrollo y crecimiento humano del estudiante.

La labor mediatizadora del asesor también conlleva poner en contacto al estudiante con la institución, facilitar su desempeño en su incursión en el estudio en instituciones de Educación a Distancia, el asesor ejerce un vínculo entre el estudiante y su institución logrando con esto que la permanencia del alumno en programas de esta naturaleza sea más efectiva y constante, ya que no se sentirá solo.

Muchos especialistas en Educación a Distancia están preocupados por esta situación, y han reflexionado buscando soluciones para evitar generar "grandes solitarios" se han realizado proyectos de conversaciones, de cibercafés, de chats, foros en línea, videoconferencias interactivas mediante programas como Netmeeting entre otros.

Como se ha evidenciado, la función del maestro en la Educación a Distancia al contrario de lo que muchos piensan se ha acrecentado, su figura se ha vuelto indispensable si realmente queremos que el modelo educativo se pueda comprometer con un desarrollo de aprendizaje independiente de calidad y eficiencia.