
Los
espacios se liberan para compartir cada día con
mayor facilidad... hoy es relativamente fácil
asistir "virtualmente" a cualquier
conferencia de la parte del mundo más remota.
Hace unos
años, no nos imaginarìamos siquiera que
mediante internet sería posible establecer una
comunicación interactiva en la cual ambos
participantes, tanto el conferencista como el
auditorio pueden compartir activamente.
La
riqueza sin duda es muy grande, las oportunidades
de participación abiertas, y de igual manera
nuestra responsabilidad como maestros mediadores
también se ve acrecentada.
Esto
porque al abrirse de tal manera las posibilidades
de comunicación la selección debe ser muy
cuidadosa. Llegarán a nuestros hogares, y
estaràn al alcance de nuestros hijos y alumnos
toda clase de conferencias, eventos,
informaciones que debemos ocuparnos de
seleccionar, de enseñar a los estudiantes a
escoger y a sopesar cada vez con màs cuidado, ya
que de otra manera están en el mayor peligro que
ha habido en cualquier tiempo, puesto que en la
comodidad de su hogar, en su recámara, tienen
acceso a toda clase de información.
Hoy
más que nunca el papel de guía, mediador,
orientador del maestro se acrecienta, hoy más
que nunca su labor es necesaria, a quien dice que
las nuevas tecnologías desplazarán al
maestro... le dirìa: una máquina informa y...
¿quién entonces guía y forma?
Unámos
esfuerzos padres y maestros y hagámos que las
redes de información para nuestros alumnos sean
de verdadera utilidad, les allanen el camino, les
ayuden a profundizar... pero que no los desvíen
ni los enajenen, que jamás atenten contra los
valores fundamentales de nuestra sociedad... una
vez más la tecnología al servicio del hombre y
no al contrario.
Prosigamos
nuestro viaje hacia el futuro promisorio, entre
tantos avances que nos mantienen admirados
constantemente con el corazón y el espíritu
puestos en el hombre y la razón y el
entendimiento puesta en los avances tecnológicos.
Y nuestra
mirada atravesará el siglo XXI serena y firme
dispuesta a aprovechar beneficios y a desechar
peligros, con la tranquilidad de quien sabe la
tierra que pisa, y conoce a donde dirige sus
pasos.
Araminda
Turrent.

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